Sociedad

La población LGBTI de Guatemala exige acabar con los "crímenes de odio"

Guatemala, 17 may (EFE).- Acabar con los "crímenes de odio" en Guatemala fue la principal exigencia de la población lesbiana, gay, bisexual, transexual e intersexual (LGBTI) de Guatemala en el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y la Bifobia.

Durante una conferencia de prensa en el Congreso, el director de la Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al Sida (Oasis), Jorge López, denunció que pese a que desde hace 29 años la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que la homosexualidad no es una enfermedad siguen siendo atacados en Guatemala

Solo en 2018 fueron asesinados en el país centroamericano 22 integrantes de la población LGBTI y en lo que va de 2019 suman 17 muertes, unos datos por los que pidió el "alto a estos crímenes de odio", asesinatos que se deben a que el Estado "no ha asumido su responsabilidad de garantizarles sus derechos".

Por su parte, Sandra Morán, la primera diputada abiertamente lesbiana en el país, dijo que es "importante" conmemorar este día en Guatemala tomando en consideración que desde el mismo Legislativo se han intentado aprobar leyes en contra de la diversidad sexual.

Morán hizo un llamado a todos los sectores de la sociedad guatemalteca a sumarse a una marcha que realizarán en las próximas horas en la capital guatemalteca para rechazar la homofobia.

Por su parte, un representante de la comunidad LGBTI, Eduardo Aguilar, también denunció que siguen siendo sometidos a la discriminación por su orientación sexual pese que la OMS eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

Y en este sentido recordó que desde 2011 realizan en Guatemala una caminata para hacer valer sus derechos ciudadanos y exigir que se terminen con los crímenes.

"En el caso de la diversidad sexual, el estigma y la discriminación pasa por la violencia verbal, psicológica y física, llegando hasta los crímenes de odio", subrayó.

En un pronunciamiento, la población LGBTI señala que muchos han dejado las escuelas por los desmedidos actos de bullying (acoso escolar) y que el rechazo de la familia los obliga a exponerse al comercio sexual como medio de supervivencia.

Además, denunciaron, reciben maltrato y mala atención en los servicios de salud pública, lo que los obliga a desistir de la asistencia médica y sus oportunidades para su desarrollo son reducidas ya que en el trabajo son discriminados y despedidos.

"Hoy está de moda satanizar nuestros sueños, eso no es transfobia, es violencia de género", aseguró Stacy Velásquez, de la Organización Trans Reinas de la Noche (OTRANS), quien denunció que entre 2015 y 2018 esta población sufrió al menos 200 agresiones, entre ellas 22 asesinatos.

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