Sociedad

Migrantes rezagados de la caravana, a la espera de saber qué pasa en el norte

Oaxaca (México), 28 nov (EFE).- José Roberto llegó al estado de Oaxaca (sur de México) en la caravana de migrantes centroamericanos que entró en este país el 19 de octubre, pero en Tehuantepec decidió separarse del grupo y no seguir el camino, hasta conocer mejor qué ocurre en la frontera norte.

La dispersión en que se mueven las cuatro caravanas de migrantes que recorren el país ha provocado que muchas personas hayan detenido su camino en ciudades que no formaban parte de la ruta inicial, que partía del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras) hacia Estados Unidos atravesando México.

Decenas de centroamericanos encontraron en los pueblos y carreteras de Oaxaca diversas formas de conseguir ayuda, pidiendo dinero a los vecinos, aprovechando viajes gratuitos por parte de conductores o buscando trabajos.

"Mi plan es buscar un trabajo", cuenta a Efe José Roberto, quien esperará a ver si a sus compañeros de la frontera norte les dejan cruzar antes de proseguir su viaje: "¿Qué vamos a hacer ahí si está todo el montón, pues qué vamos a hacer? nada", dice el hondureño.

Entre algunos mexicanos empiezan a calar los prejuicios contra la caravana, inspirados en parte por noticias falsas o bulos como que los migrantes rechazan la comida que les ofrecen las organizaciones humanitarias.

"Pues más que nada la gente nos insulta, nos dicen cosas porque (otros migrantes) iban dejando la comida tirada, por ejemplo pollo", lamenta.

Como José, muchos de ellos encontraron refugio en un pequeño albergue de la ciudad de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre, que ha tenido que redoblar su capacidad con el paso de los días.

Fernando Cruz Montes, coordinador del Centro de Orientación al Migrante de Oaxaca, explica a Efe que en su albergue se hospedan normalmente entre 20 y 30 personas, pero actualmente atienden a unos 70 migrantes, cuando la capacidad es para 50.

Explica que algunos se plantean quedarse en Oaxaca, pero que la mayoría mantiene su objetivo de reintegrarse con la caravana en la septentrional ciudad de Tijuana, donde cada vez ejercen más "presión" para que se les facilite el paso a territorio estadounidense.

"La tirada de la política de Donald Trump es que no pasen, pero la verdad es que se van a embotellar ahí todos los migrantes y están llegando más", advierte Cruz, quien añade: "Es una presión que va a reventar ¿sí? No sabemos si a favor o en contra".

Se estima que en Tijuana hay unos 6.000 centroamericanos que entraron en México desde el 19 de octubre pasado en varias caravanas, en el estado de Baja California hay unos 7.000 y en todo el país unos 9.000.

El Gobierno mexicano rechazó "de manera explícita" una propuesta del Ejecutivo estadounidense para que México se convirtiera en país de destino y acogiera en su territorio a los centroamericanos que huyen de sus países en dirección a Estados Unidos, informó hoy el canciller Luis Videgaray.

"Es algo que Estados Unidos propuso hace algunos meses y que fue rechazado de manera explícita por México. Es una mala idea", señaló el secretario de Relaciones Exteriores en una entrevista con Televisa.

De todas formas, añadió que México es "un país hospitalario" que tiene "los brazos abiertos" hacia los migrantes que quieran permanecer en él, a quienes les pidió que regularicen su situación "de manera ordenada y respetando la ley".

De hecho, durante las últimas horas, 686 centroamericanos que se encuentran en el norteño estado de Baja California, fronterizo con Estados Unidos, y en Ciudad de México se han registrado ante el Instituto Nacional de Migración (INM) para solicitar empleo en México.

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