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Comienza el juicio contra una líder estudiantil de origen belga en Nicaragua

Managua, 17 oct (EFE).- Un juez de Nicaragua dio hoy por iniciado un juicio contra la líder estudiantil Amaya Eva Coppens, de nacionalidad belga y nicaragüense, acusada de terrorismo y otros delitos, luego de participar en protestas contra el presidente Daniel Ortega.

Coppens, una estudiante de medicina y exalumna del Colegio del Mundo Unido (UWC, por sus siglas en inglés) en Li Po Chun, de Hong Kong, fue acusada de terrorismo, tenencia de arma de fuego y otros delitos.

Junto con la líder estudiantil son juzgados los alumnos universitarios de la ciudad de León (noroeste) Sergio Midence, Tatiana Martínez Pérez, Franklin Morales García, María Mercedes Chavarría y Byron Antonio Romero Sánchez, informó el Poder Judicial, a través de medios del Gobierno.

El juicio se realiza en el Complejo Judicial de Managua, bajo la dirección del juez Julio César Arias, titular del Juzgado Quinto Distrito Penal de Audiencia de Managua.

En las afueras del edificio, al norte de Managua, un grupo de habitantes de la ciudad vecina de Ticuantepe realizó un plantón en apoyo del maestro de secundaria Juan Bautista Guevara, cuyo juicio estaba previsto para este mismo miércoles, también a puertas cerradas, pero el Poder Judicial no informó sobre su caso.

Tanto los estudiantes de León como el maestro de Ticuantepe, se mantienen bajo arresto desde inicios de septiembre, en medio de la peor crisis sociopolítica de Nicaragua en cuatro décadas.

Los acusados forman parte de una lista de al menos 459 nicaragüenses que las organizaciones humanitarias consideran "presos políticos". El Gobierno reconoce más de 200 reos y los califica de "terroristas" y "golpistas".

La crisis también ha dejado entre 322 y 512 muertos, según dichas organizaciones, de los que el Gobierno reconoce 199.

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

Ortega no acepta ser el responsable de los señalamientos y sostiene que la crisis se debe a un intento de "golpe de Estado".

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas de la seguridad social el 18 de abril pasado, y se convirtieron en una exigencia de renuncia tras las muertes registradas durante las manifestaciones.

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