Politica

El Gobierno salvadoreño acusa al Supremo de tratar de dañar la imagen de Sánchez Cerén

San Salvador, 11 jul (EFE).- El portavoz del Gobierno salvadoreño, Roberto Lorenzana, acusó hoy a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de intentar dañar la imagen del presidente, Salvador Sánchez Cerén, al ordenarle esclarecer la desaparición del embajador de Sudáfrica en 1979.

"Esta sentencia tiene un propósito político de dañar la imagen del presidente", señaló Lorenzana, en referencia a un fallo de los jueces constitucionales con el que admitieron un recurso de hábeas corpus por la desaparición forzada de Archibald Gardner Dunn en manos de la organización guerrillera que dirigió el mandatario.

Según el portavoz gubernamental, Sánchez Cerén no comandaba la organización guerrillera en el referido año, sino que era un "líder" del movimiento de maestros.

Añadió que la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas, que investigó las violaciones a Derechos Humanos perpetradas durante la guerra civil (1980-1992), "hizo una investigación exhaustiva del caso y no mencionó" al jefe de Estado.

"En el presente caso deberá considerarse como sujeto demandado al señor Salvador Sánchez Cerén, en su calidad de particular, como miembro de 'Las Fuerzas Populares de Liberación' (FPL), según lo determina el demandante", reza la resolución, sin precisar la fecha en la que deberá comparecer el mandatario.

El embajador Archibald Gardner Dunn fue secuestrado el 28 de noviembre de 1979 en la capital salvadoreña y las FPL enviaron un comunicado a la prensa fechado el 8 de octubre de 1980, en el que daban a conocer el asesinato del diplomático surafricano y declinaban dar a conocer el paradero de sus restos.

Los magistrados constitucionales nombraron como "juez ejecutor" a Carlos René Gaitán Martínez, quien interrogará a Sánchez Cerén en su calidad de excomandante de las FPL, una de las cinco organizaciones que fundaron al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, actual partido en el poder.

En las negociaciones para la liberación de Dunn participaron como mediadores el beato monseñor Oscar Arnulfo Romero y Ernesto Rivas Gallont, embajador salvadoreño en Estados Unidos durante buena parte de la guerra civil, que oficialmente inició en 1980.

Este conflicto armado que enfrentó al Ejército, financiado por Estados Unidos, y a la guerrilla FMLN, ahora el partido de Gobierno, se extendió hasta 1992 y dejó unos 8.000 desaparecidos y 75.000 muertos.

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