Politica

Los precandidatos a la Presidencia brasileña coinciden en que la crisis continúa

Sao Paulo, 18 jun (EFE).- Ocho de los principales precandidatos a las elecciones presidenciales de octubre próximo en Brasil coincidieron hoy en un foro en Sao Paulo en que el país no está totalmente recuperado de la profunda recesión que enfrentó en 2015 y 2016 y de la que aún intenta recuperarse.

Los precandidatos, entre ellos el ultraderechista Jair Bolsonaro, la ecologista Marina Silva, el socialdemócrata Geraldo Alckmin y el exministro de Hacienda Henrique Meirelles, se dieron cita hoy en un evento organizado por la Unión de la Industria de Caña de Azúcar en la capital paulista.

Si bien defendieron posiciones bastante diversas, todos coincidieron en que el gigante sudamericano no dejó 100 % atrás la recesión económica y presentaron sus propuestas para recuperar la economía en caso de que sean electos jefe de Estado.

Para la líder ecologista y precandidata por el partido Rede Sustentabilidade, Marina Silva, la tercera candidata más votada en las dos últimas elecciones presidenciales, la crisis no se va a solucionar "con magia" sino con "decisiones políticas acertadas".

"Tenemos la necesidad de cambios políticos profundos y ellos están en la base de nuestro modelo de gobernabilidad", afirmó Silva, quien agregó que, en caso de que sea elegida, su gobierno será compuesto por "los mejores de todos los partidos".

"La composición del gobierno no se hará con intercambio de favores, sino con una visión programática", explicó.

Por su parte, el líder ultraderechista, Jair Bolsonaro, conocido por sus polémicas opiniones contrarias a temas como la legalización del aborto y del matrimonio homosexual, defendió como política económica una "desreglamentación" que reduzca la "interferencia del Estado" en la "vida de los ciudadanos y de las empresas".

"Nuestro foco es un gobierno honesto, un presidente cristiano y que también sea patriota, que piense en su país de verdad", expresó el precandidato del Partido Social Liberal (PSL), que también defendió una mayor flexibilización del porte de armas, pues, en su opinión, en Brasil "casi todo está mal".

El exministro de Hacienda Henrique Meirelles, quien aspirará por el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), la formación liderada por el actual jefe de Estado, Michel Temer, destacó que Brasil "atravesó la mayor crisis de la historia" y admitió que la situación económica del país aún no es la ideal.

"La situación aún no es la que queremos, hay muchos desempleados y eso me deja triste. La población aún está temerosa con la economía", dijo.

Meirelles volvió a defender el paquete de reformas del gobierno Temer, y agregó que, en caso de que gane los comicios, dará continuidad para que aquellas que se quedaron pendientes sean aprobadas, sobre todo la polémica reforma al sistema de pensiones, aparcada por la falta de apoyo en el Congreso.

El exgobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), igualmente aseguró que la apuesta de su eventual Gobierno sería por la defensa de reformas de Temer como la laboral y por el empeño en otras, como la del sistema de pensiones, la tributaria y la política.

"Brasil es un país que se quedó caro antes de que se quedara rico", sostuvo.

Con una propuesta opuesta, el precandidato por el Partido Democrático Laborista (PDT), Ciro Gomes, evaluó que Brasil necesita de un "nuevo proyecto nacional de desarrollo" y que la "reindustrialización" del país es una de las prioridades de su eventual gestión.

"Alguna cosa va estructuralmente mal en Brasil y nosotros tenemos que reflexionar sobre un cambio profundo", subrayó.

Respecto a la política externa, Gomes criticó el gobierno brasileño por no haber "mediado" el conflicto en Venezuela y opinó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le quitó "el mercado, el filete y el alma" a Argentina.

El empresario Joao Almoedo, del partido Novo, calificó Brasil como un "país disfuncional", mientras el expresidente del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) Paulo Rabello criticó el intervencionismo y afirmó que "el gobierno es el enemigo del desarrollo nacional".

Finalmente, el precandidato por el partido Solidariedade, Aldo Rebelo, defendió que Brasil necesita de un gobierno "fuerte, pero no autoritario".

De acuerdo con el último sondeo divulgado por la firma Datafolha, Marina Silva aparece en segundo lugar, con un 15 % de las intenciones de voto, técnicamente empatada con Jair Bolsonaro, quien encabeza la lista con un 19 % de apoyo.

Sin embargo, en un escenario en el que el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva pueda disputar las elecciones, pese a que está encarcelado desde el pasado 7 de abril para cumplir una condena de 12 años por corrupción pasiva y lavado de dinero, un 30 % de los entrevistados dijo que le votaría.

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