Politica

Varela sanciona un contrato con Del Monte para reactivar la zona bananera de Panamá

Panamá, 25 may (EFE).- El presidente panameño, Juan Carlos Varela, sancionó hoy el contrato ley entre el Estado y Del Monte que permitirá a la trasnacional estadounidense invertir más de 100 millones de dólares en la reactivación de zonas bananera en las provincias occidentales de Chiriquí y Bocas del Toro.

Varela, tras firmar el documento con la empresa Banapiña Panamá S.A., subsidiaria de Del Monte, dijo que la inversión generará más de 3.100 empleos directos y 12.000 indirectos con impacto en los distritos de Barú y Alanje, en Chiriquí, y en el de Chiriquí Grande, en Bocas del Toro, informó en un comunicado la Presidencia panameña.

Explicó que una vez se ponga en marcha la operación "habrá una producción de 900 hectáreas por año, con una productividad anual de promedio de 2.275 cajas de banano por hectáreas".

"Con esta inversión (de Del Monte) y los casi 200 millones de dólares que estamos invirtiendo en el distrito de Barú, vamos a reactivar económica y socialmente la región", afirmó el mandatario durante un acto en la provincia de Chiriquí.

El contrato ley, aprobado el pasado 26 de abril por la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Panamá y refrendado por la Contraloría General de la República tiene una duración de 20 años prorrogables.

Establece un plan de reactivación bananera que incluye el arrendamiento de los terrenos y su acondicionamiento, construcción de infraestructura, exportación de la fruta y las mejoras necesarias para desarrollar la actividad en 5.804 hectáreas de producción.

La presidenta de la Cámara de Comercio de Chiriquí, María Isabel Anguizola, dijo que este contrato ley "es una luz en el camino para llevar adelante la economía de Barú y se reactive esta región".

La presidenta de la patronal empresarial de Barú, Eyra Sánchez, destacó el entusiasmo creciente de las personas por este proyecto.

La Cámara de Comercio de Barú ha reportado que el desempleo de dicho distrito es mayor al 60 % y que la escasa actividad económica ha generado que casi la mitad de la población haya emigrado y queden solo unos 40.000 habitantes en esta área deprimida.

Las fincas donde se cultivaba el banano lucen hoy inundadas de herbazales y arbustos y los sistemas de cable para trasladar las frutas de los campos de cultivo a los almacenes están en avanzado estado de deterioro.

Hasta marzo de 2008, la estadounidense Chiquita Brands ostentaba el monopolio de la comercialización del banano en el distrito de Barú, pero decidió abandonar el negocio y transferirlo a los trabajadores de las fincas, que se agruparon en una cooperativa llamada Coosemupar, aunque no consiguieron relanzar el sector.

La estadounidense Del Monte esta desde 2009 interesada en invertir en Barú.

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