Politica

Confesión de Farc sobre magnicidio de Álvaro Gómez pone en vilo acuerdo de paz

  • El senador Julián Gallo, del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), se atribuyó la planificación y ejecución del asesinato del líder conservador y excandidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado, crimen perpetrado en 1995 en Bogotá.
El senador Julián Gallo (antes Carlos Antonio Lozada) ha puesto el acuerdo de paz en el más elevado nivel de tensión desde cuando se firmó hace 4 años.

Por cuenta de la confesión de la autoría del asesinato del excandidato conservador Álvaro Gómez Hurtado, en Colombia crece el debate político-jurídico sobre la solidez y futuro del acuerdo de paz que firmó el anterior gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc tras intensas negociaciones en La Habana.

Mientras el presidente Iván Duque ha señalado que quienes hayan cometido crímenes de lesa humanidad no deben ostentar cargos políticos, el confeso ejecutor del crimen, el senador del partido Farc, Julián Gallo, quien actuaba con el alias de Carlos Antonio Lozada al comandar un frente de lo que fue esa guerrilla, ha manifestado que no va a renunciar a su curul.

Esta mañana en W Radio, aliado informativo de El Economista en Colombia, el exfiscal general de la Nación, Nestos Humberto Martínez, ha advertido que si los integrantes de las Farc que están confesando ese y otros asesinatos quieren mantenerse en la Justicia Especial para la Paz, creada como ente judicial para quienes se acojan al proceso, deberían renunciar a sus puestos en el Congreso, pues por sentencia de la Corte Constitucional, sería la Suprema la que deberá investigarlos, en razón al fuero que hoy ostentan como congresistas.

Así las cosas, tras cuatro años de la firma del acuerdo con Santos y dos años del gobierno Duque, quien se comprometió a mantener una paz sin impunidad, el proceso de paz en Colombia prácticamente queda en vilo, pues crece con fuerza la presión política y social a los confesos asesinos de Álvaro Gómez, un fantasma que reaparece en uno de los momentos más complejos de la política del país en los últimos años.

Así fue la confesión

De acuerdo con el relato completo de la Agencia EFE, el senador Julián Gallo, del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), se atribuyó la planificación y ejecución del asesinato del líder conservador y excandidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado, crimen perpetrado en 1995 en Bogotá y que la antigua guerrilla asegura haber cometido.

"La orden la dio el secretariado y la recibí de Jorge Briceño (alias "Mono Jojoy", jefe del ala militar de la guerrilla), que era el comandante a quien yo le atendía órdenes. Esa orden se transmitió a través mío y la ejecutó un comando de cuatro personas de la Red Urbana Antonio Nariño", dijo Gallo en una entrevista con el diario El Espectador.

Según explicó, las cuatro personas que supuestamente perpetraron el crimen están muertas y aseguró que, "por coincidencia", cuando Gómez Hurtado fue asesinado, el 2 de noviembre de 1995, él se encontraba con el "Mono Jojoy" en el departamento selvático del Guaviare.

"Me habían llamado a reunión del Estado Mayor del bloque Oriental (de las FARC), nos estábamos concentrando para desplazarnos a un encuentro con Manuel Marulanda (fundador de la guerrilla). Ahí supimos que se había cumplido la orden que se había dado", dijo.

La declaración del hoy senador se conoce después de que los antiguos integrantes del Secretariado de las FARC se atribuyeran el sábado el asesinato del político en un comunicado enviado a la Justicia Especial para la Paz (JEP), a la que deben contar la verdad sobre los crímenes cometidos en el conflicto armado si quieren recibir los beneficios que prevé el acuerdo de paz de 2016.

Gómez Hurtado, hijo del expresidente conservador Laureano Gómez (1950-1951), fue tres veces candidato presidencial, embajador en Estados Unidos, representante a la Cámara y senador y uno de los tres presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1991, vigente en el país.

HIPÓTESIS SOBRE EL CRIMEN

La revelación de la FARC ha causado revuelo en el país porque a lo largo de 25 años las investigaciones del magnicidio, declarado crimen de lesa humanidad por la Fiscalía, apuntaron a otras direcciones y nunca se planteó que la guerrilla fuera la autora del crimen.

El asesinato se produjo en un periodo de gran agitación política en Colombia, por entonces inmersa en el escándalo del llamado "Proceso 8.000" por la supuesta financiación del Cartel de Cali a la campaña electoral del presidente Ernesto Samper (1994-1998), del cual Gómez Hurtado era un severo crítico.

Samper, del Partido Liberal, ha sido señalado por la familia de Gómez como responsable del homicidio, por el que fueron investigados varios funcionarios del Gobierno de la época, entre ellos el entonces ministro del Interior, Horacio Serpa.

Otra hipótesis tejida a lo largo de los años es que Gómez fue asesinado por negarse a hacer parte de una conspiración que buscaba sacar a Samper del poder, como lo aseguró en febrero de este año el mismo expresidente en una comparecencia voluntaria ante la Comisión de la Verdad, en la que reconoció que pese a que el líder conservador era su rival político, también era su "amigo personal".

Al respecto, el senador Gallo manifestó en la entrevista que en este caso resultaron implicados miembros del Ejército porque "alrededor del sitio había un carro o una operación secreta de inteligencia y ese primer indicio, que es una coincidencia, llevó a que, en medio del ambiente político tan caldeado, se tejieran interpretaciones por parte de los organismos de inteligencia".

"Ellos se casaron con esas conclusiones y se dedicaron durante 25 años a probar esas conclusiones, invirtiendo el proceso de investigación", aseguró.

ASESINOS MUERTOS

Para el senador del partido FARC, los guerrilleros "que participaron en el asesinato de Gómez Hurtado fueron asesinados por la Policía".

"Creo que ahí lograron establecer los hechos, pero como los mataron, al Estado le tocó callarse. Ante el asesinato y la barbarie que cometieron con los compañeros intentaron ocultar esos hechos y desviaron la atención", aseveró.

Al ser preguntado sobre qué consecuencias puede tener esta declaración sobre su futuro como senador y para el acuerdo de paz, Gallo aseguró que "no tendría sentido" que se cuestionara lo pactado.

"Esperamos que se entienda que nosotros llegamos al Congreso producto del acuerdo de paz, como reconocimiento de nuestro alzamiento armado. Hicimos dejación de armas a cambio de participación política", aseguró.

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