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35 países en los que EEUU apoyó a narcos, terroristas y señores de la guerra

Reuters

El apoyo de los EEUU a dictadores, narcos, fascistas, señores de la guerra o terroristas no ha sido algo anecdótico en la historia reciente. De hecho, es una situación que se ha repetido en muchas ocasiones, siempre de acuerdo a los intereses del país norteamericano.

El portal Alternet publica una interesante lista que ha realizado el periodista Nicolas J. S. Davies de 35 países en los que EEUU ha ayudado y apoyado a grupos terroristas, dictadores o señores de la guerra.

En algunos casos esta ayuda estadounidense se ha hecho desde la sombra, pero en otros ni siquiera se han preocupado de ocultarla.

Correa tilda de gravísimo el rol de la CIA en la muerte de Raúl Reyes.

La CIA tenía un plan para acabar con líderes de las FARC.

Afganistán: En los años 80, EEUU trabajó con Pakistán y Arabia Saudí para acabar con el Gobierno socialista afgano. Además, la CIA entrenó y armó a los líderes conservadores cuyo poder se veía amenazado por los avances en educación y en derechos para el pueblo y la mujer. Después de 1989, los señores de la guerra apoyados por EEUU impulsaron la producción de opio a los niveles más altos, pero el Gobierno talibán la redujo después en un 95% en solo dos años (de 1999 al 2001). Pero ese mismo año, con la excusa de los atentados del 11 de Septiembre, EEUU invadió el país afgano y volvió a poner en el poder a señores de la guerra y narcotraficantes. Ahora mismo, la producción de opio en Afganistán se encuentra en el máximo histórico.

Albania: Entre 1949 y 1953, EE.UU. y Reino Unido se propusieron derrocar al Gobierno de Albania, el país comunista más pequeño y vulnerable de Europa del Este. Para ello reclutaron a 743 criminales de guerra fascistas que habían colaborado en la ocupación italiana y alemana, según unos documentos desclasificados.

Argentina: documentos filtrados en 2003 revelaron conversaciones entre el secretario de Estado de EEUU, Henry Kissinger, y el canciller argentino Guzzetti en octubre del 76. Kissinger aprobó la "guerra sucia", que mató a unas 30.000 personas y robó hasta 400 bebés de familias cuyos padres había asesinado.

Brasil: En 1964, el general Castelo Branco lideró un golpe de Estado y estableció una dictadura militar brutal que duró dos décadas. La CIA proporcionó todo el apoyo necesario para asegurarse el éxito del golpe financiando a la oposición y sacando a los estudiantes a las protestas callejeras, como está ocurriendo en Ucrania y Venezuela.

Camboya: El presidente Nixon ordenó el bombardeo secreto (e ilegal) de Camboya en el 69, y los pilotos americanos falsificaron los registros para ocultar que habían matado a más de medio millón de camboyanos. Después de que los Jemeres Rojos mataran a unos 2 millones de compatriotas suyos, fueron expulsados por el ejército vietnamita en 1979, pero EEUU los mantuvo armados durante al menos otra década.

Chile: Cuando Salvador Allende llegó a la presidencia en 1970, EEUU se propuso causar la escasez y el caos económico en Chile. La CIA realizaba sofisticadas operaciones de propaganda, financiaba a políticos conservadores, sindicatos, estudiantes y medios de comunicación y estrechaba sus lazos con los militares. Cuando Pinochet tomó el poder, la CIA colaboró estrechamente con la DINA chilena mientras el Gobierno militar mataba, encarcelaba y torturaba a decenas de miles de personas.

China: En 1945, 100.000 soldados norteamericanos lucharon en apoyo a las fuerzas del Kuomintang conservador en áreas tomadas por los comunistas. El Kuomintang está considerado el más corrupto de todos los aliados de Estado Unidos.

Colombia: Las fuerzas especiales estadounidenses ayudaron a las Fuerzas Colombianas a terminar con el capo de la droga Pablo Escobar en 1993, y lo hicieron trabajando con un grupo de justicieros conocido como 'Los Pepes'. Algunos líderes de la banda formaron en 1997 la AUC (Autodefensas Unidas de Colombia), responsables del 75% de las muertes violentas de civiles en el país colombiano durante la década siguiente.

Cuba: EEUU dio su apoyo a la dictadura de Batista creando las condiciones represivas que matarían a 20.000 personas. Tras la revolución, la CIA promovió una campaña de terrorismo contra Cuba para cometer asesinatos y sabotajes en la isla. Entre las operaciones respaldadas por la CIA se incluyen el intento de invasión de Bahía de Cochinos, decenas de atentados contra Fidel Castro, asesinatos de funcionarios, atentados terroristas contra turistas en 1997 y una larga lista.

El Salvador: En la guerra civil que asoló el país en los años 80 provocó la muerte al menos de 70.000 personas. La Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas determinó que el 95% de las muertes fueron provocadas por las fuerzas del Gobierno, fuerzas que habían sido creadas, entrenadas, armadas y supervisadas por la CIA, las fuerzas especiales de Estados Unidos y la Escuela de las Américas.

Francia: En Marsella, el sindicato comunista CGT controlaba los muelles clave para el comercio con EEUU, que quería llevar a cabo el plan Marshall. La Oficina de Servicios Estratégicos de EEUU (OSS) había trabajado con la mafia estadounidense-siciliana y los gánsteres de Córcega durante la guerra. Después de que la OSS se convirtiera en la nueva CIA tras la misma, restauró a los mafiosos en el poder en Marsella, con el objeto de romper las huelgas portuarias y el control de los muelles por parte de la CGT. La CIA protegía a los mafiosos porque estos creaban laboratorios de heroína. El envío de dicha droga a Nueva York se disparó, mientras la mafia siciliana-americana también florecía bajo la protección de la CIA.

Ghana: No parece que haya líderes nacionales inspiradores en África estos días. Y eso puede ser culpa de Estados Unidos. En los años 1950 y 1960, hubo una estrella en ascenso en Ghana: Kwame Nkrumah, que fue primer ministro bajo el dominio británico desde 1952 hasta 1960; cuando Ghana se independizó, se convirtió en presidente. Era socialista, panafricano y antiimperialista, y en 1965 escribió un libro llamado 'Neocolonialismo: la última etapa del imperialismo'. Nkrumah fue derrocado en un golpe de la CIA en 1966.

Grecia: En 1947 los griegos estaban inmersos en una violenta guerra civil, los británicos, que estaban en bancarrota, pidieron ayuda a EEUU para hacerse cargo de la ocupada Grecia. El apoyo de EEUU al Gobierno de corte fascista instalado en Grecia provocó que en el 1949 100.000 de los combatientes opositores fueran ejecutados, exiliados o encarcelados.

Guatemala: Después de su primera operación para derrocar a un Gobierno extranjero en Irán en 1953, la CIA lanzó una operación para eliminar al Gobierno liberal electo de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954. La CIA reclutó y entrenó a un pequeño ejército de mercenarios bajo el mando del exiliado guatemalteco Castillo Armas para invadir Guatemala. Armas fue instaurado como presidente. El reinado del terror que siguió durante su presidencia condujo a 40 años de guerra civil, en la que al menos 200.000 personas murieron, la mayoría de ellos indígenas. Documentos de La CIA detallan la masacre y la destrucción de pueblos enteros.

Haití: Casi 200 años después de la rebelión de esclavos, el pueblo haitiano pudo elegir finalmente un Gobierno verdaderamente democrático. Sin embargo, el presidente Aristide fue derrocado por un golpe militar apoyado por Estados Unidos después de ocho meses en el cargo, y la Agencia de Inteligencia de Defensa de EEUU reclutó una fuerza paramilitar llamada FRAPH para atacar y destruir el movimiento que apoyaba al presidente.

Honduras: Dos cables de Wikileaks revelaron que la Embajada de los EE.UU. tuvo un papel capital en la gestión del golpe de Estado de 2006 contra Manuel Zelaya y la formación de un Gobierno que, según denuncian asociaciones de derechos humanos, está reprimiendo y asesinando a sus habitantes.

Indonesia: En 1965, el general Suharto asumió el poder tras el derrocamiento del presidente Sukarno, y su mandato desató una ola de asesinatos en masa que terminó con la vida de por lo menos medio millón de personas. Los diplomáticos estadounidenses admitieron posteriormente que proporcionaron listas con los nombres de 5.000 miembros del Partido Comunista que debían ser asesinados.

Irán: Puede que Irán sea el caso más ilustrativo de los golpes de Estado de la CIA y sus consecuencias a largo plazo. Después de que el presidente Eisenhower asumiera el poder en 1953, la CIA accedió a la petición británica de intervención por los intereses en el petroleo. La CIA pagó millones de dólares para sobornar a militares y contratar a gánsters para desatar la violencia en las calles de Teherán.

Israel: Desde 1966, EE.UU. ha utilizado su veto en el Consejo de Seguridad para proteger a Israel en 83 ocasiones. Recientemente, Amnistía Internacional denunció que "las fuerzas israelíes han mostrado un cruel desprecio por la vida humana, matando a decenas de civiles palestinos, entre ellos niños, en la ocupada Cisjordania en los últimos tres años, con una impunidad casi total". Y Richard Falk, Relator Especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, calificó el asalto de 2008 sobre Gaza de "violación masiva del derecho internacional", y agregó que EEUU "ha suministrado armas y apoyado el asedio, por lo que son cómplices de los crímenes".

Irak: En 1958, después de que la monarquía respaldada por los británicos fuera derrocada por el general Abdul Qasim, la CIA contrató a un iraquí de 22 años de edad, llamado Sadam Husein para asesinar al nuevo presidente. En 1963 la CIA dio al nuevo Gobierno una lista de al menos 4.000 comunistas que debían ser "eliminados". Pero, una vez en el poder, el Gobierno revolucionario baazista rehusó ser un títere occidental. En 1979, Sadam Husein se convirtió en presidente, llevó a cabo purgas de opositores políticos y lanzó una guerra desastrosa contra Irán, por lo que Donald Rumsfeld y otros funcionarios estadounidenses le dieron la bienvenida como un aliado eficaz contra Teherán. Cuando Irak invadió Kuwait, Husein se hizo más útil para EEUU como un enemigo que como aliado. Entonces el país americano comenzó su campaña propagandística mundial de descalificación del presidente irakí, el "nuevo Hitler", lo que facilitó la invasión de Irak por EEUU y sus aliados internacionales en 2003.

Corea: EEUU colocó a Syngman Rhee, un exiliado coreano conservador, como presidente de Corea del Sur en 1948. Rhee se convirtió en un dictador guiado por la cruzada anticomunista, que detuvo y torturó a miles de personas acusándolas de ser comunistas y reprimió de forma brutal las revueltas, matando a 100.000 personas.

Laos: La CIA comenzó a proporcionar apoyo aéreo a las fuerzas francesas en Laos en 1950, y continuó su actividad allí durante 25 años más. La CIA ideó al menos tres golpes de Estado entre 1958 y 1960 para mantener alejados del Gobierno al izquierdista Pathet Lao. La CIA trabajó con capos de la droga laosianos protegiendo su monopolio del comercio de opio en Laos. En 1962, la CIA reclutó un ejército mercenario clandestino de 30.000 veteranos de anteriores guerras de guerrillas de Tailandia, Corea, Vietnam y Filipinas para luchar contra Pathet Lao. Como un gran número de soldados estadounidenses en Vietnam se enganchó a la heroína, la compañía Air América, al servicio de la CIA, transportó opio a los laboratorios de heroína para su envío a Vietnam. Después de los fallidos intentos de la CIA por derrocar a Pathet Lao, EE.UU. bombardeó el país asiático con dos millones de toneladas de bombas.

Libia: La intervención de la OTAN se justificó de manera fraudulenta ante el Consejo de Seguridad de la ONU como un esfuerzo para proteger a los civiles libios. Sin embargo, la OTAN llevó a cabo 7.700 ataques aéreos, durante los que entre 30.000-100.000 personas murieron, pueblos enteros fueron reducidos a escombros y se llevó a cabo una limpieza étnica.

México: El número de muertos en las guerras de la droga de México ascendió recientemente a 100.000. El cártel de los Zetas, el más violento, fue formado por las fuerzas de seguridad mexicanas entrenados por las fuerzas especiales de Estados Unidos en la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, y en Fort Bragg, Carolina del Norte.

Birmania: Después de la Revolución China, los generales del Kuomintang se trasladaron hacia el norte de Birmania y se convirtieron en poderosos señores de la droga, con la protección del Ejército tailandés, la financiación de Taiwán y el apoyo aéreo y logístico de la CIA. La producción de opio aumentó de 18 toneladas anuales en 1958 a 600 toneladas en 1970. La CIA mantuvo a estas fuerzas como baluarte contra la China comunista y transformó el 'triángulo de oro' en el mayor productor de opio del mundo.

Nicaragua: Anastasio Somoza gobernó Nicaragua como su feudo personal durante 43 años con el apoyo incondicional de EEUU, y su Guardia Nacional cometió inimaginables crímenes, torturas, extorsiones y violaciones con total impunidad.En 1979, la CIA reclutó, entrenó y financió a mercenarios para invadir Nicaragua y realizar actos de terrorismo para desestabilizar el país.

Pakistán, Arabia Saudí y Turquía: En los últimos 12 años, la ayuda militar de EEUU a Pakistán ha sumado 18.600 millones de dólares. EEUU acaba de negociar el mayor negocio de armas en la historia con Arabia Saudita. Y Turquía es un miembro de larga data de la OTAN. Los tres principales patrocinadores del terrorismo en el mundo hoy en día son aliados de Estados Unidos.

Panamá: Noriega era jefe de la inteligencia militar de Panamá, y recibió al menos 100.000 dólares por año del Tesoro de EEUU mientras se dedicaba al narcotráfico. Noriega probablemente dejó el tráfico de drogas en 1985, mucho antes de que EEUU lo acusara de este delito en 1988. La acusación fue un pretexto para la invasión de Panamá en 1989, en una intervención que costó la vida de al menos 2.000 personas.

Filipinas: Bajo la política de Obama de "pivotar hacia Asia", la ayuda militar de EEUU a Filipinas está creciendo rápidamente, pasando de los 12 millones de dólares en 2011 a 50 millones en este año. Pero activistas filipinos de derechos humanos han reportado que el aumento de la ayuda coincide con el aumento de las operaciones militares de los escuadrones de la muerte contra la población civil.

Siria: Cuando el presidente Obama aprobó el envío de armas y milicianos desde Libia hasta la base del Ejército Libre de Siria en Turquía en aviones de la OTAN no identificados a finales de 2011, pensó que EEUU y sus aliados podrán replicar el 'exitoso' derrocamiento del Gobierno libio. Unos meses más tarde, los líderes occidentales socavaron el plan de paz de Kofi Annan con su 'Plan B', que lejos de buscar la paz, supuso un incentivo a la escalada de la violencia al ofrecer apoyo financiero y armamentístico a los yihadistas en Siria para asegurarse de que ignoraran el plan de paz de Annan y siguieran luchando. Ese movimiento selló el destino de millones de sirios.

Uruguay: En 1970, cuando el jefe de Policía Alejandro Otero se opuso a que los estadounidenses entrenaran a sus agentes en tácticas de tortura, fue degradado. El funcionario de EEUU sobre el que Otero emitió varias quejas era Dan Mitrione. Las sesiones de Mitrione incluían la tortura de personas sin hogar a quienes maltrataban hasta la muerte con descargas eléctricas para enseñar a sus alumnos hasta dónde podían llegar con estas técnicas.

Yugoslavia: El bombardeo aéreo de la OTAN en Yugoslavia en 1999 fue un delito flagrante de agresión que viola el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas.El aliado de la fuerza terrestre de la OTAN en su agresión contra Yugoslavia fue Thaci, que dirigía una organización criminal llamada 'el Grupo de Drenica' que envió más de 400 serbios a Albania para asesinarlos y extraer sus órganos para venderlos en el mercado negro.

El Congo: Patrice Lumumba fue depuesto por un golpe respaldado por la CIA dirigido por Mobutu, que abolió las elecciones y se autoproclamó presidente en 1965, cambiando el nombre del país por el de República del Zaire y gobernando con el apoyo de EE.UU. como dictador conocido por su brutalidad durante 30 años.

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