Materias primas

Brasil quiere negociar con el mundo "sin ideología" y "sin ruidos políticos"

Brasilia, 18 ene (EFE).- La ministra de Agricultura de Brasil, Tereza Cristina Costa, dijo hoy que su país pretende negociar con el mundo "sin ideología" y "sin ruidos políticos", y mantenerse como el primer productor de alimentos "sin agredir al medioambiente".

Un ejemplo de esa premisa es China, el mayor socio comercial del país, destino preferencial para productos agropecuarios brasileños y con la que el Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro desea hacer negocios "de una forma muy profesional", indicó Costa en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

Esta semana, el viaje a China de una comisión parlamentaria del Partido Social Liberal (PSL), que lidera Bolsonaro, desató polémicas en la base oficialista, en la que algunos sectores criticaron esa visita a un país "comunista".

Sobre esas controversias, Costa dijo que su despacho se mantendrá ajeno a los "ruidos políticos" y hasta anunció que prepara una gira por países asiáticos que incluirá una escala en China.

La idea es "sentarse a negociar en igualdad de condiciones" y agregar a la cartera de negocios agrícolas cuestiones relacionadas también con la infraestructura que necesita el campo brasileño, con la inclusión de proyectos de ferrocarriles o hidroeléctricas que pudieran ser financiados por capitales extranjeros, explicó.

La ministra también negó que las nuevas políticas del Gobierno de Bolsonaro apunten a permitir una mayor degradación del ecosistema amazónico o que pretendan "acabar" con las reservas indígenas.

Según dijo Costa, las leyes que regulan esos asuntos "no han sido alteradas" y el Gobierno sólo pretende que "se cumplan", a través de una mejor fiscalización y que, en caso de conflictos, la solución sea dada por la Justicia.

Sostuvo que ese debate está contaminado por "mucho romanticismo" y "algo de histeria" y que simplemente "existe la ley y tiene que ser "cumplida", "aplicada" y "fiscalizada".

También indicó que, en el caso de las reservas indígenas, que ocupan el 13 % del territorio brasileño, así como "está la parte de la tierra, también están la parte humanitaria" y el "derecho" de las poblaciones originarias a no ser excluidas del desarrollo.

"Hay que apoyar a los indígenas, ayudar a su desarrollo, llevar la salud pública a sus reservas, que tienen los peores índices, y llevar también electricidad", pues "donde hay pobreza, tampoco se preserva" el medioambiente, afirmó.

Costa también confesó que la decisión del Gobierno de mantener a Brasil en el Acuerdo de París sobre cambio climático, que Bolsonaro había sugerido que podría ser abandonado, fue "muy importante para la agricultura", pues salir de ese tratado podría haber tenido un impacto negativo en las exportaciones del sector.

Aún así, aclaró que así como Brasil "respetará" las normas de ese acuerdo, "también es necesario que los otros países cumplan con su parte".

Según la ministra, el sector agropecuario brasileño "aún puede crecer mucho y eso asusta al mundo" e incluso a grandes potencias como Estados Unidos, a la que el Gobierno de Bolsonaro "ha comenzado a aproximarse", aunque en esa área es un abierto "competidor" del país en los mercados internacionales.

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