Futbol

El Zenit se convierte en una filial del fútbol argentino

Moscú, 9 ago (EFE).- El Zenit, el líder de la liga rusa, se ha convertido en una auténtica filial del fútbol argentino con el fichaje este verano de cuatro futbolistas de ese país, a los que aún podría sumarse alguno más en breve.

La llegada el lunes de Matías Kranevitter, proveniente del Atlético de Madrid, se sumó a las anteriores del defensa Emmanuel Mammana, el centrocampista Leandro Paredes y el delantero Sebastián Driussi.

Los tres últimos fueron el pasado domingo titulares en la victoria aplastante del Zenit ante el Spartak (5-1), en la que los tres tuvieron una actuación destacada.

Mammana, que jugó la pasada temporada en el Lyon y ya ha sido tres veces internacional con la Albiceleste pese a sus 21 años, era una petición expresa del nuevo técnico del club ruso, el italiano Roberto Mancini.

Mancini también conocía muy bien a Paredes, ya que este jugador criado en la cantera de Boca Juniors llegó a Italia en 2014 y vistió la camiseta del Chievo, Émpoli y Roma.

El centrocampista ha impresionado a la prensa rusa, tanto por su control de la pelota, como por su personalidad, que quedó demostrada al superar el domingo en todas las facetas al brasileño Fernando del Spartak, que jugó antes en el Sampdoria.

Mientras, Driussi (River Plate) ya ha marcado dos goles en sus primeros cuatro partidos en el equipo de la antigua capital imperial rusa y el domingo dio a Kokorin la asistencia que abrió la goleada ante el Spartak.

Según la prensa, el Zenit se gastó 62 millones de euros en esos cuatros jugadores, cuyo rendimiento ha llevado a lenguaraz presidente del club, Serguéi Fursenko, a apostar en un futuro por la victoria en la Liga de Campeones.

"Mancini está fichando ahora a futbolistas argentinos muy jóvenes. Es un equipo de futuro. Dentro de tres o cuatro años este equipo puede ganar la Liga de Campeones", aventuró.

Por si fuera poco, a la troika argentina se sumó esta semana Kranevitter, el "más viejo" de los jugadores argentinos con 24 años y que no contaba para Diego Simeone, que ya lo había cedido el año pasado al Sevilla.

El centro del campo del Zenit cuenta con muchos jugadores de clase y Kranevitter aportará el músculo y la brega que le faltaba al equipo.

Mancini, que prometió esta temporada trofeos, quiere centrarse en ganar el título de liga para regresar el próximo año a la "Champions", de la que el Zenit ha estado ausente desde 2015, sin despreciar la Liga Europa.

La presencia de estos futbolistas podría beneficiar además a la selección argentina con vistas al Mundial de Rusia, ya que Jorge Sampaoli podría echar mano de estos futbolistas, que conocerán a las mil maravillas el país en el que se disputará el torneo.

En Rusia algunos ya bromean con que ha sido el mismísimo Leo Messi quien ha ordenado a los futbolistas argentinos que emigren a Rusia para prepara el asalto al Mundial.

También suena como casi seguro refuerzo del Zenit el centrocampista ofensivo de Independiente, Emiliano Rigoni, por el que, según la prensa, los rusos están dispuestos a desembolsar 12 millones de euros.

De hecho, Rigoni no entrenó hoy con su equipo y viajará esta semana a Rusia para someterse a pruebas físicas y estampar su firma en el contrato, según informó el agente del jugador, Juan Oller, a la agencia TASS.

"El traspaso de Rigoni está cerrado. Está muy contento de la posibilidad de jugar en el Zenit", dijo.

Los once goles que marcó en la última temporada en su país son una inmejorable tarjeta de presentación.

Y es que el Zenit, que había adoptado una política más conservadora en los últimos años tras gastarse en su momento la friolera de 100 millones en Hulk y Witsel, ha invertido este año más dinero que los restantes quince equipos del campeonato ruso.

Otro argentino, Ezequiel Garay (Valencia), también podría volver al fútbol ruso, aunque no al Zenit, donde ya jugó dos temporadas, sino al Spartak.

En el fútbol ruso han militado otros futbolistas argentinos como Alejandro "Chori" Domínguez y Cristian Ansaldi, que ganaron la liga con el Rubín; Nicolás Pareja, que militó en el Spartak, donde también jugó, pero no tuvo suerte Fernando Cavenaghi; o Leandro Fernández, central del histórico Dinamo Moscú.

El Zenit, patrocinado por el consorcio Gazprom, es líder del campeonato ruso con doce puntos, los mismos que el Lokomotiv, mientras el resto de favoritos -CSKA y Spartak- ya suman varios tropiezos.

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