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Abertis busca la conquista de Estados Unidos

Plaza de peaje en el Puente Teodoro Moscoso | Puerto Rico

Abertis lleva años fortaleciendo su presencia en América. La última muestra de esa aspiración ha sido la reciente adquisición -en diciembre de 2012- de los activos brasileños de OHL, que ha colocado a la española como líder mundial en el negocio de autopistas. Y es que el 55 por ciento de los más de 7.000 km que gestiona hoy se encuentran fuera de nuestras fronteras.

En el caso de Puerto Rico, la vocación internacional de Abertis viene de largo. La compañía española llegó al Estado Libre Asociado en 1991, a través de la concesionaria Autopistas de Puerto Rico (APR). Gestiona desde inauguración, en 1994, el conocido Puente Teodoro Moscoso, de 2,2 km, sobre la laguna de San José. Una obra que en su punto más ancho, el lugar donde se ubican las instalaciones de peaje, alcanza los diez carriles. En 2011, el tráfico promedio anual del puente fue de 6 millones de vehículos.

Impulso al negocio de autopistas

La cartera puertorriqueña de Abertis se reforzó notablemente en septiembre de 2011. En consorcio con el fondo de inversión Goldman Sachs Infrastructure Partners II, ganó el concurso para la gestión de las autopistas PR-22 y PR-5, que suman 87 km. La entidad pasó a gestionar ambas vías durante un periodo de 40 años mediante la sociedad Metropistas, tras satisfacer un canon concesional de unos 830 millones de euros.

La autopista PR-22, que recibe el nombre de Expreso José de Diego, es la más transitada de Puerto Rico, y conecta la capital (San Juan) con la ciudad de Hatillo. Según datos de 2010, esta vía registra un tráfico medio diario de 84.000 vehículos, y por sus siete estaciones de peaje pasan al año más de 25 millones de vehículos. La PR-5 es una extensión de esta autopista que cruza el área metropolitana de San Juan. Con una longitud de cuatro km, se abrió al tráfico en 2006 y tiene una plaza de peaje. Conecta a su vez con las autopistas PR-6, PR-2 y PR-199.

Además de los ingresos derivados de su explotación -62 millones de euros en el ejercicio fiscal 2010-, es indudable que el temprano desembarco en Puerto Rico constituyó para Abertis una oportunidad estratégica para posicionarse en el mercado estadounidense. Francisco Reynés, consejero delegado de Abertis, señalaba en una presentación el pasado junio que los objetivos inmediatos de la compañía se centran ahora en los mercados Brownfield (concesión de infraestructuras ya existentes) y Yellowfield, y el crecimiento en peajes reales. En concreto, el grupo mantiene un interés especial en las iniciativas de colaboración con los diferentes niveles del gobierno de Estados Unidos -lo que se conoce, por sus siglas en inglés, como PPP-: los estados de Rhode Island, Connecticut, Ohio, Virginia, Carolina del Norte y Florida son los más activos a este respecto.

Es de esperar que surjan más oportunidades, dado que la compañía estima 500.000 millones de euros la inversión pública y privada en EEUU y Canadá hasta 2030, y en 200.000 millones para América Latina.

Desinversiones en aeropuertos

En los últimos meses, Abertis ha reducido notablemente su cartera de aeropuertos: hoy en día posee una participación en Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), en México, y la concesión del aeropuerto jamaicano de Montego Bay. La apuesta del grupo se ha enfocado en el negocio de autopistas y el de telecomunicaciones. Ambos han experimentado una trayectoria positiva en el primer semestre del año en lo que se refiere a ebitda: el de autopistas crece un 26,9 por ciento y el de telecomunicaciones lo hace un 4,6 por ciento. Sin embargo, el beneficio de aeropuertos cae un 4 por ciento.

Esta reorientación de la estrategia es palpable con las últimas desinversiones realizadas, algunas precisamente en EEUU. El pasado 22 de julio Abertis acordó la venta de su negocio de gestión aeroportuaria de TBI, así como las concesiones de terminal del aeropuerto de Orlando Sanford en Florida. Abertis también se ha desprendido recientemente de los aeropuertos de Belfast International, Stockholm Skavsta y, el 1 de agosto, de Luton -una operación por importe de 502 millones de euros-. Las participaciones en GAP y Jamaica también están disponibles para la venta, siempre y cuando el grupo encuentre oportunidades atractivas.

Buenas perspectivas

Como indicamos más arriba, la relevancia de América en el portafolio de Abertis no ha dejado de crecer. En 2012 se convirtió en su primer mercado por kilómetros gestionados; un hito en el que la adquisición de las nueve carreteras de peaje brasileñas a OHL desempeñó un papel capital. Ahora, por tanto, su presencia en el continente abarca: Canadá, EEUU, Puerto Rico, México, Jamaica, Colombia, Brasil, Chile y Argentina. Los incrementos de tráfico en Chile o Puerto Rico han potenciado los resultados americanos de la firma, frente a la debilidad europea. 

Abertis también desarrolla actividades en América a través de su fundación. Destacan las actuaciones en materia de seguridad vial, y en particular la llegada a Chile y Puerto Rico de la campaña "Te queda una vida. No la pierdas en la carretera". Además, a comienzos de año se presentó la nueva Cátedra Abertis sobre Gestión de Infraestructuras del Transporte, creada en colaboración con la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Estas cátedras existen ya en España, Francia y Puerto Rico, y próximamente Brasil dispondrá de una.

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