Empresas

¿Conoces las cinco claves que todo líder necesitará en el futuro?

Sergey Brin y Larry Page, fundadores de Google y dos modernos líderes.|REUTERS

En esta vida hay pocas cosas tan claras como que en toda empresa hay dos tipos de trabajadores: jefes y subordinados. Evidentemente, o eres el presidente de la compañía o siempre estarás supeditado a las decisiones que tu superior tome sobre ti. Y sí, es tan común odiarlo como expresar esa máxima que dice "cuando yo sea jefe no haré eso", pero desengáñate, el objetivo principal de estos líderes es "sacar lo mejor de cada una de las personas que componen su equipo", según comenta Jose María Camps, presidente de la consultora RRHH AGIO Global.

Desde el 2008, el mundo de los negocios ha cambiado a un ritmo vertiginoso. A la velocidad con la que una montaña rusa realiza un looping se han reestructurado numerosas empresas, cambios que no han sido ajenos para el ente que ocupa la última planta del edificio. "La función primordial de los directivos actuales seguirá siendo igual, pero también debemos ser conscientes de que las cosas han cambiado y evolucionado, aparte de la crisis, y ahora se gestiona de otra manera", asegura Camps.

Es muy sencillo: "La evolución ha consistido en que, hace unos años, los técnicos eran los que gestionaban las empresas, luego fueron los financieros, que eran quienes llevaban el dinero, y ahora los esfuerzos se centran en no perder de vista el I+D+i y en conseguir evolucionar tu producto, ya no sólo venderlo, apunta.

Y así surgen las dudas. Entonces, ¿Cómo tienen que actuar los líderes del futuro para alcanzar los objetivos?

La nueva hornada

Si la crisis ha provocado cambio en las empresas, estos se han notado en los nuevos líderes. "En la situación que nos encontramos actualmente y en la que esperamos en el futuro, el líder tiene que saber tomar decisiones, pero también debe gestionar de una forma más cercana. Ya no es esa persona que está en el despacho, sino la que se calza el traje, va a reuniones comerciales y, a su vez, está cerca de su equipo y del mercado, es lo que llamaríamos coaching".

Junto a todo eso se pueden unir la interminable ristra de adjetivos como motivador, proactivo, creativo, potenciador, inclusivo o facilitador, entre otros tantos. Sí, así ha de ser, pero no hay que olvidar que es un líder y por lo tanto, "el líder tiene que estar ahora mucho más cerca de su equipo que nunca, pero no puede ser uno más del equipo, porque es quien tiene que marcar las directrices. El coach debe pensar en lo que necesita cada miembro y poseer mucha empatía para sacar lo mejor de cada uno".

Y en ocasiones, ni ellos mismos son imprescindibles, "ahora es mucho más importante tener un buen equipo de mandos intermedios, con sendos grupos a su cargo, que un solo líder que lleve el timón", sentencia Camps.

¿Cómo encontrarlos?

Olvídese de eso de que la formación es lo más importante. Ejemplos de grandes líderes sin una carrera orientada hacia la administración y dirección de empresas, sin masters o postgrados los hay en cantidades. Algo que Camps corrobora, "a día de hoy, los conocimientos suponen un 10-20% del total requerido para ser un buen líder, el resto es actitud ante momentos complicados, tecnología y gestión de empresa". 

Y aquí viene lo bueno, aquello que todo joven preuniversitario necesita escuchar antes de elegir su carrera o destino. "Lo importante es hacer una carrera que te guste y después, un postgrado de gestión empresarial, es decir, algo que complemente los conocimientos adquiridos con un plus empresarial".

Parece lógico, pero no suele serlo. Resulta complicado concebir que, en una sociedad en la que la educación se ha establecido como esencial para desarrollar cualquier proyecto de gran envergadura, suponga un porcentaje tan pequeño en las labores de liderazgo.

El buen gestor

La palabra "conocimiento" no es la clave, la clave se llama "actitud". La respuesta es muy sencilla. "Hace unos años, había gente que podía estudiar una carrera y otra que no, pero ahora todo el mundo lo hace, es más común, y existe un sistema de soluciones para estar formado. Por ello, se necesita una actitud, tener un optimismo especial, como punto diferenciador o no conseguirás ser un líder completo".

¿Existe alguna forma de identificarlos? "Son valores humanos y personales que nada tienen que ver con el conocimiento o la formación, sino con una cuestión vinculada a la persona: el compromiso, el esfuerzo, la tolerancia, el respeto a los demás o estar abierto al cambio", confirma Camps sobre aquello que se desea en un buen director de orquesta.

Globalizados

El objetivo de todo buen líder debe pasar por superarse, día a día y frontera a frontera. La globalización implica que sea capaz de vender en su país de origen y en aquellos a los que focalice como plausibles objetivos de expansión de su compañía.

"La clave está en entender los comportamientos globales desde el punto de vista de consumo e identificar cuáles son los canales y los modelos de comercialización de los que disponemos en cada país". Y todo ello, "teniendo siempre en cuenta la dimensión creativa de tu negocio, de manera que no se pierda el ADN de la marca", termina rematando María José Molina del ISEM Fashion and Business School.

Amigos de la tecnología

"Ahora mismo las soluciones tecnológicas aportan mayor eficiencia en lo servicios y los productos, y el líder tiene que entender e innovar a través de la tecnología", se adelanta a apuntar Jose María Camps.

Por su parte, Molina confirma que "las redes sociales y el negocio online han de verse como una posibilidad más dentro de los canales de venta, aunque no es ni el único ni el más novedoso". Además, una ventaja de estos entornos online es que del mismo modo que "son considerados una herramienta más de comercialización, se han convertido en una forma de comunicación con tu cliente que te permite saber qué quiere, qué espera y cuáles son sus hábitos de consumo, aunque también tenemos que saber cómo promocionarnos en la red para conseguir nuestros objetivos", termina sentenciando.

Recapitulando, y extrapolando todo aquello que deben personificar estos superhéroes del mundo empresarial en nuestras fechas, entendiendo por tal al periodo que va desde 2008 a 2013 y que muchos han llamado Gran recesión, una palabra renace cuál ave fénix: innovación. "Los gestores están obligados a mantener aquello que funciona pero también a estar en constante evolución para encontrar nuevas formas de negocio y, con ellas, llegar a más clientes. Nunca está todo conseguido y la dinámica de los mercados te hace estar en constante cambio".

De esta manera queda claro: sí rotundo a la innovación y la búsqueda de nuevos mercados y soluciones. Es el momento.

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Comentarios 2

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sergio
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I live

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#1
Javi Fire
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Vamos, que no decís nada importante al fin y al cabo.

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#2