Economía

Repsol pone a la venta una parte de Pikka, el mayor descubrimiento en EEUU en 30 años

  • Busca, con Oil Search, otro accionista para invertir 2.500 millones en el área
  • Las compañías prevén anunciar la decisión de inversión en el segundo semestre

Repsol tiene en revisión gran parte de su cartera de exploración y producción de hidrocarburos para acercarse a un modelo más flexible y con una menor presencia geográfica. La petrolera que dirige Josu Jon Imaz ha decidido poner a la venta junto con su socio, la australiana Oil Search, el 29% de Pikka, el mayor descubrimiento de petróleo en Estados Unidos de los últimos 30 años.

Ambas compañías quieren incorporar a un socio para afrontar la inversión de 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros) que supondrá la puesta en operación de este gigante en Alaska.

Los actuales accionistas esperan cerrar en el primer semestre esta operación de cara a tomar la decisión final de inversión en el segundo semestre de este año tras los éxitos logrados en los sondeos que se han ido realizando durante los últimos años. No obstante, la primera producción del yacimiento que estaba prevista para 2021 se ha ido retrasando con los años hasta 2025. En Alaska solo se pueden llevar a cabo trabajos exploratorios, como los propios de un sondeo de delineación, entre los meses de noviembre y abril, cuando el terreno se congela completamente.

Oil Search, que cuenta con una participación del 51% en Pikka, se desprenderá del 15% del capital y la petrolera española, que tiene un 49%, reducirá previsiblemente un 14% de modo que se mantengan los equilibrios accionariales entre ambas partes.

La formación en la que se encuentra este yacimiento cuenta con un gran potencial de producción de 120.000 barriles diarios. Se estima que los recursos contingentes identificados en la formación Nanushuk alcanzan aproximadamente 1.200 millones de barriles recuperables de crudo ligero, de los que más de 700 millones estarían en este yacimiento.

Explorando Alaska desde 2008

Repsol lleva explorando activamente en Alaska desde 2008 y desde 2011 la compañía ha realizado múltiples descubrimientos en la zona de North Slope. Además, las infraestructuras existentes en Alaska permitirán que los recursos se desarrollen con mayor eficiencia.

El inicio de la producción está planificado para 2025, una vez se terminen los trabajos de delineación y desarrollo necesarios.

Repsol ha racionalizado en los últimos años su riesgo en la zona y ya en marzo de 2017 traspasó a Amstrong Oil and Gas la condición de operador del North Slope de Alaska que luego se vendió a Oil Search. En abril de aquel mismo año, la petrolera procedió a la cesión de una parte de Eagle Ford a Statoil. Y en el segundo trimestre, Repsol comunicó a las autoridades de EEUU su salida de todos los bloques exploratorios en Chuckchi Sea en los que participaba en Alaska.

La petrolera española ha avanzado también durante 2020 en sus planes de reducir de 25 a 14 países su presencia en exploración petrolífera con la intención de centrarse en desarrollar proyectos de ciclo corto, que puedan ser gestionados con flexibilidad y con una intensidad de capital limitada.

La petrolera quiere mantenerse únicamente en las zonas que considera estratégicas y abandonará lentamente el resto durante la ejecución de su plan de inversión hasta el año 2025. La producción se situará en una media aproximada de 650.000 barriles equivalentes de petróleo diarios, pero se centrará en lograr un mayor valor.

Salidas de otros países

Este cambio estratégico ha supuesto la salida de Repsol de países como Marruecos, Irak, Australia, Vietnam e Irlanda. La compañía tiene pendiente todavía la previsible salida de Rusia y resolver el intento de venta de Ecuador, que ha sido paralizado por el Gobierno.

La compañía no ha cifrado un montante concreto por estas desinversiones, ya que los 1.400 millones que contabilizó en su plan estratégico se corresponden con los ingresos que espera obtener de la incorporación de un socio o una OPV al negocio de renovables en los próximos meses.

Durante los años pasados, la compañía ya salió también de otras zonas en las que consideraba que no había desarrollo como Namibia, Angola, Liberia, Bulgaria, Papua Nueva Guinea o Sierra Leona.

Las probables desinversiones de la petrolera tendrán un mayor impacto en Rusia y Malasia, que son los países en los que hay una mayor producción. Repsol cuenta en Rusia con un acuerdo con Gazprom Neft y Shell para la exploración de dos bloques: Leskinsky y Pukhutsyayakhsky. Ambos pozos están situados en la península de Guida en la costa de Siberia. Gazprom Neft cuenta con una participación del 50% y Repsol y Shell del 25% cada uno, pero el acuerdo que estaba previsto firmar podría no llegar a materializarse.

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