Costa Rica

Sánchez: "Los gringos nos inundaban de dólares sucios y España nos abandonó"

José León Sánchez.

El escritor José León Sánchez (1929, Cucaracho del Río, Costa Rica) es tajante: "los gringos nos inundaban de dólares sucios queriendo ser nuestros hermanos, y éramos hijos de España y España nos abandonó".

En entrevista con Efe, José León Sánchez afirma que: "siempre he criticado la tonta política española: España aquí (América) tenía de todo. Nos dejó la Constitución de Cádiz de 1812 mientras allí la desintegraba Fernando VII".

"¿Cuál es la razón por la que hoy España nos ve solo como futbolistas y no como parte?: sus abuelos y mis abuelos. Los que hicieron un imperio e hicieron grandes a España y América. ¿Podemos escupir sobre España?. No. Es como escupir para arriba. Vivimos otros tiempos: hablamos inglés pero soñamos en castellano", declaró.

Sánchez fue en su tiempo el hombre más odiado de Costa Rica. Hijo de una puta, regalado cuando era un niño porque como estaba enfermo no se le pudo vender, fue condenado a cadena perpetua por un delito que no cometió: el robo de las joyas de la Virgen de los Ángeles en Cartago y la muerte de un vigilante en 1950, cuando apenas tenía 20 años.

En la cárcel aprendió a leer y a escribir. De los 27 libros que ha escrito hasta el momento -en la actualidad prepara dos más- se le conoce por "La isla de los hombres solos", el libro más vendido en la historia de Costa Rica, donde relata sus años de cárcel en el penal de la isla de San Lucas.

Para Sánchez esta obra "es el primer libro testimonial de América, pero tengo 26 más. Un doctorado por la Universidad Autónoma de México, muchos premios, algunos nacionales, y la verdad, estoy cansado de que se me recuerde como 'El monstruo de la Basílica'".

El escritor fue absuelto del delito por la Sala Constitucional de Costa Rica en 1988 y hasta la Iglesia Católica le pidió perdón.

"No guardo rencor a nadie. Me debo a mis lectores y a mis alumnos", afirmó.

Amigo de Camilo José Cela o Juan Grijalbo, vivió junto a Carmen Balcels, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa la explosión de la literatura latinoamericana en España.

"Se da la circunstancia de que el amigo Camilo José, que era censor, intervino en la censura de mi libro 'La Isla de los hombres solos' cuando se publicó en España por Grijalbo y que ABC lo denominó 'Libro del Año'. Pero se limitó a quitar algunas palabras malsonantes, como si él no dijera tacos", recordó entre risas.

Otra de sus obras más conocidas es "Tenochtitlan: la última batalla de los aztecas", novela donde narra, desde el punto de vista de los aztecas, la conquista de Hernán Cortes.

"Para la literatura americana Hernán Cortés es una bestia. Pero imagínese 350 españoles en un lugar donde hay 30 millones de habitantes. Tecnochtitlan tenía medio millón de habitantes cuando Sevilla tenía 45.000, Génova 112.000 o Toledo 12.000 y Madrid era una aldea, y conquistaron un territorio extraordinario", aseveró.

"Falta el reconocimiento a Cortés y, sobre todo, a María Guerrero, figura indispensable para lo que fue la conquista de México, tenemos que meditar que españoles y americanos somos primos. Ni usted ni yo tenemos culpa. Fueron nuestros abuelos", añadió.

El escritor presume de haber escrito la única novela en español sobre Fray Junípero Serra: "Campanas para llamar al viento", una novela religiosa en la que "cuidé mucho el español".

"Fray Junipero Serra conquista para Carlos III un territorio tres veces más grande que España y Francia juntas sin disparar un tiro, sin derramar una gota de sangre. Les enseñó a los indígenas a rezar y el beso. Y cultivaba plantas cuyas semillas de frutos y flores las enviaba su madre en bolsitas desde España que tardaban dos años en llegar", dijo.

Para el escritor en la novela hay dos idiomas: "el del Ejército que invade América y el de los franciscanos que conquistan América".

"Tuve que estudiar el castellano del siglo XVI. Contratar a una persona me costaba 2.000 dólares al año. Don Pedro Grijalbo me dio 5.000 dólares pero me dijo que tenía que entregar el libro en dos años. Tardé más de 11 años. Le debía 28.000 dólares", relató.

El nombre del autor en el idioma de los indios huetar es Ocelotl, (león) y fue bautizado por un sacerdote español del que heredó sus apellidos, Sánchez Alvarado, como los 700 indígenas de entonces de Cucarachito, donde centenares de nicaragüenses cultivaban el árbol del Hule "por eso es muy probable que mi padre fuera uno de ellos", dice.

"Mi madre fue prostituta, como mi hermana (a la que dedicó el cuento 'La niña que vino de la luna') y siempre las llevo en mi corazón. No me avergüenzo. Y me hubiera gustado mucho conocer a mi padre. A pesar de que mi madre a todos nos vendió, bueno, a mi me regaló porque estaba enfermo", contó.

Miguel Ángel del Hoyo

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