Marco Bressan: "Hoy en día los competidores de BBVA ya no son sólo otros bancos"

G. Urdiales - 9:17 - 8/11/2013
  • "El 'big data' no es un desafío tecnológico, sino un desafío de negocio"

  • "Nos interesa mucho participar en el proceso de emprendimiento"

  • Seguridad: "Nos preguntamos: ¿a qué nivel debemos agregar los datos para que sean irreversibles? Y vamos dos niveles más allá"

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Marco Bressan coordina el esfuerzo de BBVA en el campo de 'big data' | Foto: Elisa Senra

BBVA está liderando una de las áreas de innovación más interesantes de la actualidad: extraer potencial del inmenso entramado de datos de que dispone para mejorar su eficiencia y armar productos nuevos: ya lo hizo en su estudio de 2012 de las dinámicas en la ciudad de Madrid, en colaboración con el Gobierno municipal, que permitió conocer la actividad comercial de los turistas en función de la nacionalidad y abre la puerta a una planificación más eficaz de los servicios. Ahora, ha convocado un concurso internacional, Innova Challenge, en el que, en el marco de la innovación abierta, premiará con un total de 90.000 euros las ideas más brillantes en el campo del big data. Nos explica todo esto Marco Bressan, responsable del Lab de BBVA Innovation Center.

¿Por qué es importante la innovación en una entidad financiera?

Los bancos tienen una necesidad imperativa de innovar. Tradicionalmente, los bancos competían contra otros bancos. Hoy, con empresas como PayPal, Square o Amazon -que decide darles créditos a sus comerciantes en función de la información que tiene de ellos-, te das cuenta de que tu competencia ya no viene solamente de otros bancos. Y la forma que tenemos para competir es jugar en el mismo terreno que esas empresas que vienen a alterar tu negocio. Pasa lo mismo en los diarios, en los medios de comunicación y en otros sectores. Una de las ventajas que tienen los bancos es que están en condiciones de hacer inversiones fuertes en ese cambio.

¿Cuáles son las principales líneas de innovación?

Lo fundamental es todo lo que tiene que ver con la digitalización: los canales a través de los cuales la gente llega al banco ya no son los canales físicos. Estos canales seguirán mucho tiempo, pero empiezan a pesar cada vez más los canales digitales, en particular para las nuevas generaciones. Y dentro de estos canales digitales se abren oportunidades como, por ejemplo, las plataformas abiertas, lo que estamos haciendo, para generar nuevos productos digitales. Porque muchas veces los bancos te dicen "yo quiero ser digital", y detrás de eso ofrecen los productos de toda la vida. Hay una necesidad de generar productos digitales. Toda la parte de datos también pasa a ser muy relevante, porque el nivel de traza de datos genera esa migración a lo digital representa un desafío y también una oportunidad: un desafío para que no sea ruido y una oportunidad para generar y capturar valor de esos datos.

¿Forman parte de esta estrategia la nueva página web del banco ("Quiero") o el premiado cambio de la estructura tecnológica en la filial estadounidense, BBVA Compass?

Dentro de la innovación hay este tipo de innovación ampliada -mejorar nuestros servicios, nuestros productos, nuestros canales con clientes actuales- y luego lo que es más disruptivo. Esto último suele ser a más largo plazo y puede transformar los modelos de negocio tradicionales del banco. Cambiar la web sí puede generar una mejor experiencia de usuario, pero no es disruptivo. En el caso de la digitalización, se dice disruptivo porque puede llegar a tener efectos transformadores en otras líneas de negocio. Lo que sí se ve es, en el mundo big data, la infraestructura, la arquitectura que rodea a ese mundo difiere mucho de la infraestructura tradicional, centralizada, mainframes, etc. Es el mundo de la nube contra el mundo tradicional. En EEUU la nueva plataforma les está permitiendo operar en tiempo real, que es algo que la mayoría de los grandes bancos no hacen en Estados Unidos. 

El consejero delegado, Ángel Cano, expresó hace un mes el objetivo de ser "el primer banco digital de América del Sur", y recordaba la fuerte inversión del Grupo en la región, de la que un 40% irá a proyectos tecnológicos...

Sí, va todo dentro de la misma estrategia. Ya tenemos proyectos de banca móvil, de cuentas digitales nativas, proyectos de big data en México, por ejemplo. Se está avanzando en paralelo. Pero hay que hacer una distinción entre la innovación más ampliada, lo que es un cambio de plataforma -en muchos países todavía hay camino por recorrer-, y luego lo que es más innovador, que te permite saltarte esos caminos y hacer proyectos concretos.

Y ahí la estrella es el big data. ¿De qué estamos hablando?

Esencialmente, hay dos grandes tendencias a partir de la digitalización ya no del banco, sino de los negocios en general, pero también de las actividades de los individuos, de teléfonos móviles, etc. La primera es que el volumen de datos y el tipo de datos crece de forma literalmente exponencial. Y la segunda, que es igualmente importante, es que el costo de almacenamiento y de procesamiento de esos datos, si fijas el volumen, disminuye también a un ritmo muy grande. Entonces, se da una situación hoy en la que el costo de quedarte con los datos y tratar de hacer algo con ellos es inferior al de eliminarlos. Este es el punto de partida. A partir de ahí, lo que están empezando a hacer las empresas, los gobiernos, etc., es plantearse qué información puedo extraer de ese dato que me permita mejorar mis operaciones, generar nuevos productos... 

¿Es un concepto genérico?

Sí, se aplica a bancos, pero también a empresas de salud, a medios de comunicación, o a telecos. La expresión big data es un poco nada, porque se utiliza, en mi opinión, para referirse a demasiadas cosas, y no tiene ya tanto que ver con el big, con la parte de volumen, ni siquiera mucho con la velocidad. Quiero decir que no es un desafío tecnológico -la parte tecnológica está resuelta o en vías de resolverse-: es un desafío de negocio. Se asume que ese volumen de datos se puede tener, que la velocidad se puede tener: el reto es capturar ese valor en mi negocio. Ese es un poco el desafío big data

¿Y qué oportunidades brinda concretamente al BBVA?

El banco cuenta con una riqueza de datos muy grande. Tenemos 50 millones de clientes en todo el mundo, más o menos cada día se hacen unas 30 millones de transacciones: movimientos, pagos, transferencias, giros, llamadas a nuestro call center... A la hora de decidir cómo sacar partido de esos datos básicamente hay tres cauces:

- Por un lado, mejorar tu eficiencia: si tienes datos de cómo se está utilizando la infraestructura en el día a día, puedes predecir cómo va a aumentar ese uso a futuro y puedes optimizar esa infraestructura. Es una parte importante.

- Luego hay otra rama, que es la de productos nuevos. Uno de los productos en los que estamos trabajando es cómo podemos proveer a la pequeña y mediana empresa de inteligencia comercial a la cual hoy pueden acceder solo las grandes: qué hacen sus clientes y no clientes antes y después de ir a la tienda, dónde viven, cuántos kilómetros recorren para ir a comprar, a qué otras tiendas van, etc.

- Y después hay una tercera motivación que es un poco una mezcla de las dos, pero que sobre todo va al lado de nuevos productos, y que tiene que ver con lo que decía al principio: nuestros competidores ya no son los bancos. Si miramos hacia delante, sí serán otros bancos, pero sobre todo serán empresas tecnológicas, pequeñas start-ups con emprendedores que tienen ideas brillantes y que quieren sacar las cosas adelante, que le están haciendo la vida más sencilla a la gente y por eso atraen gente de forma muy rápida.

Y ello implica la apertura de esos datos a terceros...

El ejemplo que puse de Amazon es ese: Amazon puede dar hoy por hoy créditos a los comerciantes que tiene a partir de la información que tiene de esos comerciantes: están aplicando big data para dar un servicio financiero a pesar de que ellos no son una empresa financiera. El big data así como nos está permitiendo a nosotros hacer estas mejoras añadidas o hacer nuevos productos, está permitiendo a terceros dar productos dentro de nuestro campo. Y eso es una realidad hoy en día ante la cual hay que posicionarse. Y ahí me parece que la parte más de abrir es la opción que tenemos. Al final lo que estamos diciendo es: tú quieres dar servicios, financieros o no financieros, basados en datos. Bueno, yo no seré capaz de controlar todas las oportunidades, o todos los posibles competidores que van a venir y tampoco seré capaz de capturar todo el valor de mis propios datos. Pero de lo que yo estoy seguro es de que si yo logro hacer llegar ese valor, como materia prima, a terceros participaré de manera, más directa o más indirecta, según el caso, de la captura de este valor.

Que un banco comparta datos parece que puede chocar con la necesidad de privacidad y seguridad... ¿Qué garantías ofrece BBVA?

Con estadísticas, con datos agregados no alcanza para reconstruir la información. Te doy un ejemplo concreto. Yo no puedo darle a ningún comerciante información directa sobre un competidor; sí puedo darle información agregada. Al agregar los datos de manera irreversible, es decir, de manera tal que tú no puedas recorrer este camino hacia atrás para identificar el individuo. Nosotros tenemos expertos en estadísticas, con los que trabajamos -yo lo soy también-, y decimos: ¿a qué nivel de detalle tengo que agregar ese dato para que ya sea imposible volver atrás? Y a partir de ese nivel, nos pasamos dos estaciones. Porque para nosotros es fundamental la seguridad. Y es que iría en contra de nuestros propios intereses que no lo fuera.

Por eso decidieron convocar un concurso internacional en el que ponían esos datos a disposición de desarrolladores... 

Nosotros entendemos que hay mucho valor en la apertura de los datos, pero el Innova Challenge es también una manera de comprobar esta hipótesis: podría ser que no hubiera tanto valor como creemos. Hemos cogido seis meses de datos de compras con tarjeta generados en Madrid y Barcelona -datos anónimos, desagregados, etc.-, los hemos procesado y los hemos expuesto en Innova Challenge para ver si tienen valor para los desarrolladores. Al mismo tiempo, nos ha servido para desarrollar nuestra propia plataforma de interacción con los desarrolladores. Todavía estamos en la fase temprana, de haber lanzado esto, los desarrolladores se están apuntando, pero los datos que vamos teniendo son increíbles. A nivel de adopción de la gente, en menos de un mes se habían apuntado más de 200 desarrolladores. Es como dar piezas de Lego y premiar a quien haga la figurita más linda: quién me hace la aplicación más útil.

Así vista, esta iniciativa podría ser un trampolín para emprendedores...

En Innova Challenge hay de todo, desde grandes empresas, desarrolladores independientes, start-ups, estudiantes, emprendedores... que pueden sacar provecho de esos datos. Y después nosotros viendo cuáles son las aplicaciones aprendemos qué es lo que le interesa a la gente, qué falta, qué estamos haciendo mal, qué podemos mejorar. Y también ayudar a la persona que dé con una aplicación atractiva a sacarla adelante. Eso es lo que más nos interesa también, participar de forma no ya pasiva, sino activa en el proceso de emprendimiento.

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